Guía de tarifas · 2026

Tarifas de luz de CFE: cómo se calcula tu recibo

Cuánto cuesta el kWh, qué tarifa te toca, qué es la tarifa DAC y por qué subió tu recibo. Explicado con la lógica real, sin inventar precios.

Cuánto cuesta la luz en México: lo que tienes que entender primero

La pregunta «¿cuánto cuesta la luz?» no tiene una sola respuesta, y cualquiera que te tire un número exacto te está engañando o ya está desactualizado. El precio del kWh en México depende de tu tarifa, de tu región climática, de la época del año y de cuánto consumes. La buena noticia es que la lógica con la que la CFE arma tu recibo es entendible, y una vez que la captas dejas de mirar el monto como un misterio.

En esta guía te explicamos, sin rodeos: cómo se calcula tu recibo paso a paso, qué tarifas domésticas existen (la 1 y sus variantes 1A a 1F), qué son los rangos de consumo (básico, intermedio y excedente), qué es la temida tarifa DAC y por qué es tan cara, y las razones reales por las que sube tu recibo.

Importante y honesto: este es un sitio independiente, NO oficial de la Comisión Federal de Electricidad. Las tarifas, los precios por kWh y los límites de consumo de cada tarifa cambian por región y por bimestre, y los publica la CFE/CRE periódicamente. Por eso aquí no inventamos números exactos que quedarían viejos: te damos la lógica para que entiendas tu caso. El precio y los kWh reales aplicados a ti están siempre en tu propio recibo.

¿Qué buscas sobre tu tarifa?

Cómo se calcula tu recibo de luz

Tu recibo de luz no sale de un número mágico: es el resultado de una cuenta con piezas claras. Si las entiendes, puedes revisar si lo que te cobran tiene sentido. En esencia, el monto del recibo se arma así:

PiezaQué es
Consumo (kWh)La energía que usaste en el periodo: lectura actual menos lectura anterior del medidor.
Precio por kWhEl costo de cada kWh según tu tarifa, tu región y el rango en que caes (básico/intermedio/excedente).
Cargos fijos / por demandaCargos que algunas tarifas suman además del consumo.
IVAEl impuesto que se aplica sobre el consumo (en buena parte del país; hay zonas fronterizas con tasa distinta).
DAPEl Derecho de Alumbrado Público, un cobro municipal que se recauda dentro del recibo de CFE.
Saldo anterior / adeudosSi quedaron periodos sin pagar, se suman al total.

La idea central es simple: el grueso del recibo es tu consumo en kWh multiplicado por el precio que te corresponde. A eso se le suman impuestos y cargos. La parte interesante —y donde la mayoría se confunde— es que el precio por kWh no es único: dentro del mismo recibo, los primeros kWh pueden costar barato (rango básico) y los últimos, más caro (rango excedente). Por eso, si consumes un poco de más, el monto puede subir más que proporcionalmente.

El DAP y el IVA: lo que no es "energía"

Dos cobros del recibo no son por la luz en sí. El IVA es el impuesto al valor agregado sobre el consumo; en gran parte del país aplica la tasa general, aunque hay zonas (como la franja fronteriza) donde la tasa es menor. El DAP (Derecho de Alumbrado Público) es un cobro municipal: es el dinero que tu municipio destina a las luminarias de las calles, y la CFE solo lo cobra "de paso" dentro de tu recibo. Por eso el DAP varía de un municipio a otro y no depende de la CFE.

Cómo saber tu precio efectivo por kWh

Quieres saber cuánto te están cobrando realmente por cada kWh? Haz esta cuenta sencilla con tu recibo a la vista: toma el importe de energía (el subtotal del consumo, antes de impuestos y DAP) y divídelo entre los kWh facturados. El resultado es tu precio efectivo por kWh en ese periodo. Si lo comparas bimestre a bimestre vas a ver si subió por consumo o por tarifa. Para tener tus datos a mano, consulta tu recibo de luz cuando quieras.

Las tarifas domésticas de CFE (1, 1A–1F) y los rangos de consumo

La mayoría de los hogares mexicanos están en una tarifa doméstica subsidiada. La base es la tarifa 1, pero existen variantes —1A, 1B, 1C, 1D, 1E y 1F— que se asignan según el clima de tu región. La lógica es justa: en zonas de mucho calor se necesita más aire acondicionado para vivir, así que esas tarifas tienen límites de consumo más altos antes de que la luz empiece a encarecerse. No eliges tu tarifa: te la asigna la CFE según dónde vives.

TarifaA grandes rasgos
1Zonas de clima templado, sin verano caluroso marcado. Es la base, con los límites de consumo más bajos.
1A a 1FZonas progresivamente más calurosas. Cuanto más alta la letra (hacia 1F), más calor y mayores límites antes de encarecerse.
DACNo es una tarifa "por clima": es la tarifa de alto consumo, sin subsidio, a la que caes si te pasas del límite varios meses.

Por qué importa tu tarifa: define cuántos kWh puedes consumir pagando barato antes de empezar a pagar caro, y a partir de qué punto entras en riesgo de caer en DAC. Dos hogares con el mismo consumo pueden pagar muy distinto solo por estar en regiones (y tarifas) diferentes.

Los rangos: básico, intermedio y excedente

Dentro de tu tarifa doméstica, el consumo se cobra en bloques o rangos, y cada bloque tiene un precio distinto por kWh. La lógica es una escalera ascendente:

  • Rango básico: los primeros kWh del periodo. Es el bloque más subsidiado, el más barato. La idea es que la energía esencial del hogar (luz, refrigerador, lo básico) sea accesible.
  • Rango intermedio: los kWh que vienen después del básico. Cuestan más caro que el básico, porque el subsidio empieza a reducirse.
  • Rango excedente: el consumo más alto del periodo. Es el bloque más caro de la tarifa doméstica. Aquí ya estás consumiendo bastante por encima de lo básico.

Esta estructura escalonada es la razón por la que el recibo puede subir más rápido de lo que esperas: si te pasas al rango excedente, esos últimos kWh se pagan al precio más alto. Y si te quedas de forma sostenida muy por encima del límite, terminas en DAC (la siguiente sección). Los cuántos kWh exactos que separan cada rango cambian por región y por bimestre, así que no los inventamos aquí: el corte de rangos aplicado a tu caso figura en tu propio recibo. Para verlo, consulta tu recibo y tu histórico.

Qué es la tarifa DAC (Doméstica de Alto Consumo): cuándo caes y cómo salir

La DAC (Doméstica de Alto Consumo) es la tarifa que se aplica a los hogares que consumen mucho de forma sostenida. Su rasgo decisivo: no tiene subsidio del Gobierno, así que pagas el costo real de la energía. Por eso pasar de una tarifa doméstica subsidiada a DAC puede duplicar (o más) el monto de tu recibo, incluso si tu consumo subió solo un poco.

¿Cuándo caes en DAC?

No caes en DAC por un solo recibo alto. La CFE mira tu consumo promedio de los últimos periodos (un promedio móvil): si ese promedio supera el límite de alto consumo de tu región durante varios meses seguidos, te reclasifican a DAC. Ese límite es más alto en regiones calurosas (tarifas 1C a 1F) y más bajo en regiones templadas (tarifa 1). Como el límite exacto cambia por región y por temporada, aquí no te damos un número de kWh fijo: el dato que importa es la lógica: promedio sostenido por encima del tope → DAC.

¿Por qué es tan cara?

Por dos motivos que se suman. Primero, desaparece el subsidio: en tarifa básica el Gobierno absorbe parte del costo; en DAC, no. Segundo, en DAC todo tu consumo se cobra a precio alto, no solo el excedente. Es decir, no es que pagues caro solo los kWh de más: pasas a pagar caro desde el primer kWh. Esa combinación es la que hace que el salto de monto sea tan grande.

¿Cómo se sale de la DAC?

Salir de DAC se puede, pero no es inmediato: igual que entraste por un promedio sostenido, sales bajando ese promedio durante varios bimestres. El camino:

  1. Baja tu consumo ya. Ataca lo que más pesa: el aire acondicionado (sube el termostato a 24–25 °C, limpia filtros), pasa todo a focos LED y elimina el consumo fantasma de aparatos en standby.
  2. Mantén el promedio bajo, bimestre a bimestre. Como la CFE mira el promedio móvil, no alcanza con un mes bueno: tienes que quedar por debajo del límite de forma sostenida.
  3. Espera la reclasificación. Cuando tu promedio baje del tope durante el tiempo que CFE evalúa, sales de DAC y vuelves a tu tarifa subsidiada de forma automática. Verás el cambio reflejado en tu recibo.
  4. Revisa fugas o equipos descompuestos. Si bajaste el uso y aun así consumes mucho, puede haber un equipo viejo (refrigerador, bomba) o una fuga eléctrica empujando tu promedio.
Si tu recibo ya es alto o estás cerca de DAC, ahí es donde los paneles solares tienen más sentido económico: como en DAC no hay subsidio, cada kWh que dejas de comprarle a la CFE vale mucho. Lo desarrollamos en la guía de ahorro de energía.

Para saber si estás cerca del límite, lo mejor es vigilar tu consumo: compara los kWh de cada periodo en tu recibo y ponete una meta concreta de kWh por bimestre.

Cuánto cuesta el kWh de CFE y por qué varía

Esta es la pregunta estrella —«¿cuánto cuesta el kWh?»— y la respuesta honesta es: depende. No existe un precio nacional único del kWh para uso doméstico. El mismo kWh puede costarte distinto según cuatro factores:

  • El subsidio (tu tarifa y tu rango). En tarifa doméstica subsidiada, los primeros kWh (rango básico) son baratos porque el Gobierno absorbe parte del costo; los kWh del rango excedente cuestan más; y en DAC, sin subsidio, cada kWh es mucho más caro. El subsidio es, de lejos, lo que más mueve el precio.
  • Tu región climática. Las tarifas 1A a 1F (zonas calurosas) tienen límites más generosos antes de encarecerse, porque se reconoce que ahí el aire acondicionado no es lujo sino necesidad.
  • La temporada. Muchas regiones tienen una tarifa de verano con límites de consumo más altos durante los meses de más calor, justo para que el uso del clima no te empuje tan rápido al rango caro. Por eso el "precio efectivo" de tu kWh puede cambiar entre verano e invierno.
  • Los ajustes periódicos. Los precios de las tarifas se actualizan de forma periódica (la CFE y la CRE publican los cuadros tarifarios). Pequeños ajustes de un bimestre a otro son normales.
Por qué no te damos un número: cualquier precio del kWh que pusiéramos aquí quedaría desactualizado en semanas y sería distinto según tu región. Sería deshonesto. Lo correcto es que mires tu precio efectivo real, que sale de dividir el importe de energía de tu recibo entre los kWh facturados. Tienes ese cálculo explicado arriba, en «Cómo se calcula tu recibo».

En resumen: si quieres «cuánto cuesta el kWh», la fuente de verdad es tu recibo, no un número genérico de internet. Consúltalo en tu recibo de luz y haz la división; ese es tu precio real.

Cómo calcular o estimar tu consumo de luz

Hay dos formas de saber cuánta luz consumes: la exacta (la que ya trae tu recibo) y la estimada (útil para entender qué aparato te está costando caro antes de que llegue la factura).

El consumo exacto: ya está en tu recibo

Tu consumo en kWh del periodo es simplemente la lectura actual del medidor menos la lectura anterior. La CFE ya hizo esa resta por ti: el número de kWh figura en el recibo. Para comparar entre periodos —y ver si subiste o bajaste— mira esa cifra en tu recibo y tu histórico. Es el dato más confiable.

El consumo estimado: la cuenta paso a paso

Si quieres estimar cuánto consume un aparato (por ejemplo, para decidir si el aire acondicionado te está empujando a DAC), sigue este método simple:

  1. Anota la potencia del aparato, en watts (W). Está en la etiqueta del equipo, en el manual o en la placa de datos. Por ejemplo, un foco viejo dice "60 W"; un aire acondicionado, varios cientos o miles de watts.
  2. Calcula las horas de uso al día. Sé realista: ¿cuántas horas reales prendes ese aparato cada día?
  3. Multiplica: watts × horas por día = watts-hora al día. Ese es el consumo diario en Wh de ese aparato.
  4. Multiplica por los días del periodo. Si tu recibo es bimestral, usa los días del bimestre (≈ 60); si es mensual, ≈ 30. Así obtienes los Wh de todo el periodo.
  5. Divide entre 1000 para pasar a kWh. 1 kWh = 1000 Wh. El resultado son los kWh que ese aparato aporta a tu recibo en el periodo.
  6. Suma los principales aparatos. Repite con el aire, el refrigerador, la bomba, etc. La suma te da una estimación de tu consumo total y, sobre todo, te muestra cuál aparato es el más caro.

La estimación no va a coincidir al kWh con el recibo (el medidor mide lo real), pero sirve para lo importante: identificar al culpable. Casi siempre, en hogares con recibo alto, el culpable es el aire acondicionado o un refrigerador viejo. Con eso identificado, las acciones de la guía de ahorro rinden mucho más.

Por qué subió tu recibo de luz

«¿Por qué subió mi recibo de luz?» es probablemente la pregunta que te trajo hasta aquí. La respuesta casi siempre es una de estas seis, y la buena noticia es que se pueden distinguir mirando tu recibo:

  1. Consumiste más kWh (la causa #1: verano y aire). Si los kWh de este recibo son más altos que los del anterior, la razón es consumo. En verano, el aire acondicionado dispara el consumo y, de paso, te acerca al rango caro o a la DAC.
  2. Caíste en tarifa DAC. Si los kWh son parecidos a antes pero el monto saltó mucho, casi seguro es esto: perdiste el subsidio. Fíjate si en el recibo aparece "DAC" o "Doméstica de Alto Consumo".
  3. Hubo un ajuste de tarifas. Los precios se actualizan de forma periódica. Un alza moderada de un bimestre a otro, con el mismo consumo, suele ser un ajuste tarifario normal.
  4. El recibo trae un periodo más largo o un saldo anterior. A veces el bimestre facturado tiene más días, o el recibo suma un adeudo de un periodo que quedó sin pagar. Revisa la fecha del periodo y si hay "saldo anterior".
  5. Terminó una tarifa de verano o un subsidio temporal. Al cambiar de temporada, los límites de consumo barato pueden bajar, y el mismo consumo de antes ahora cae en un rango más caro.
  6. Una fuga o un equipo descompuesto. Un refrigerador viejo, una bomba que no apaga o una fuga eléctrica consumen de más sin que lo notes. Si el consumo subió sin explicación de uso, revisa tus equipos.

Cómo confirmar cuál fue tu caso: compara los kWh de los últimos recibos. La regla rápida es: si subieron los kWh, es consumo (mira qué aparato, casi siempre el aire); si los kWh quedaron parecidos pero el monto saltó, es tarifa (probablemente DAC o un ajuste). Para hacer esa comparación con tus datos reales, abre tu recibo y tu histórico de consumo.

Y una vez que sabes por qué subió, el siguiente paso es bajarlo: cómo pagar menos sin volverte loco está en nuestra guía de ahorro de energía, con foco en lo que de verdad mueve la aguja (consumo y no caer en DAC).

Un sitio honesto: la lógica, no números inventados

Escribimos esta guía con una regla: no inventar precios. Las tarifas de la CFE, el precio del kWh y los límites de cada rango cambian por región y por bimestre, y los publica la propia CFE/CRE. Cualquier número fijo que pusiéramos quedaría viejo y te confundiría. Por eso te dimos la lógica: cómo se arma el recibo, cómo funcionan los rangos, qué es la DAC y por qué sube tu monto.

Para que quede claro: no somos la CFE ni un sitio del gobierno. Somos un proyecto independiente que te explica cómo funciona el cobro de la luz para que entiendas tu recibo y tomes mejores decisiones. Los precios reales aplicados a ti están, siempre, en tu propio recibo.

¿Quieres ver tus números reales? Consulta tu recibo de luz (consumo en kWh, importe y tarifa) y, si el monto te asustó, pasa a la guía de ahorro para bajarlo. Esa es nuestra promesa: explicarte la verdad y mandarte a la fuente correcta.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto cuesta el kWh de CFE?

No hay un único precio: el costo del kWh depende de tu tarifa, tu región climática, la época del año (verano cuesta distinto que invierno) y de en qué rango de consumo caes (básico, intermedio o excedente). En tarifa doméstica subsidiada el primer bloque de kWh es barato y se va encareciendo a medida que consumes más; en tarifa DAC no hay subsidio y cada kWh se paga mucho más caro. Por eso aquí no te damos un número fijo que quedaría desactualizado: el precio real por kWh aplicado a tu caso aparece en tu propio recibo. Consúltalo en tu recibo de luz y divide el importe de energía entre los kWh facturados para ver tu precio efectivo.

¿Qué es la tarifa DAC y cómo se sale?

La DAC (Doméstica de Alto Consumo) es la tarifa que se aplica cuando tu consumo promedio supera, durante varios meses seguidos, el límite de alto consumo de tu región. Es cara porque no tiene subsidio del Gobierno: pagas el costo real de la energía. Para salir de la DAC tienes que bajar tu consumo y mantener tu promedio móvil por debajo del límite durante varios bimestres; no se sale de un mes para otro. Lo más efectivo es atacar el aire acondicionado, cambiar a LED y eliminar consumo fantasma. Te lo explicamos a fondo en nuestra guía de ahorro de energía.

¿Por qué subió mi recibo de luz?

Las causas más comunes son: consumiste más kWh (casi siempre por el aire acondicionado en verano), caíste en tarifa DAC (el salto de monto es grande porque desaparece el subsidio), un ajuste de tarifas del bimestre, el recibo trae un periodo más largo o un saldo anterior sin pagar, o un equipo descompuesto/fuga que consume de más. La forma honesta de saber qué pasó es comparar los kWh de este recibo con los anteriores: si subieron los kWh, es consumo; si los kWh son parecidos pero el monto saltó, probablemente cambiaste de tarifa. Compara tu histórico en tu recibo de luz.

¿Cómo calculo mi consumo de luz?

Tu consumo en kWh ya viene calculado en el recibo: es la diferencia entre la lectura actual y la anterior del medidor. Para estimarlo tú mismo, suma la potencia (en watts) de cada aparato, multiplícala por las horas que lo usas al día y por los días del periodo, y divide entre 1000 para pasar de watts-hora a kWh. Más abajo te dejamos el método paso a paso. Y para ver tu consumo real (no estimado) de cada bimestre, consúltalo directo en tu recibo.